• jensenpaloma

DORMIR ES UN PLACER



Quiero tener mucho dinero, negocios que generen ganancias diarias y un equipo de personas que trabajen en conjunto generando contenido para ti, además de un amor que me acompañe, vele mi sueño, solo así conseguiría dormir, más a gusto, sin preocupaciones y sin deudas, para así poder dormir plenamente.

Me gustaría ser multimillonaria para ayudar a las personas a cumplir sus sueños y entonces que puedan dormir con una sonrisa en el rostro. Porque dormir es uno de los placeres que más disfruto desde que era niña, me encantaba hacerlo, me quedaba dormida para levantarme a la escuela, llegaba casi dormida al salón de clases. En la secundaria decidí estar en la tarde para levantarme tarde, ya se imaginaran, a las once de la mañana me venía levantando, dormía hasta tarde, creo que no me bastaba con la noche. En esos tiempos dormía como un tronco pero entre más edad, menos puedo dormir así, ahora a mis treinta y siete años preocupaciones y cada noche duermo fatal.

¿Te gusta dormir? A mi si, disfruto dormir, siempre digo que el sueño es reparador, pero dormir plácidamente como un bebé, o que tal una siesta, de esas deliciosas que cuando despiertas no sabes ni que día es, que pierdes el sentido del tiempo.

Recuerdo mucho una de las siestas más ricas que he tenido, fue en Xcaret, un parque acuático en Cancún, estaba muy cansada todo el día, mi amiga y yo habíamos recorrido el parque, yo no podía ya con mi alma. A eso de las 5 de la tarde después de hacer snorkel, una hora en las balsas, nadar con tortugas y caminar muchísimo, lo único que quería era dormir.

Pues no sé si el universo me escuchó o es normal que después de un día maratónico cualquier ser humano quiera dormir. Recuerdo que llegamos a un lugar frente a la playa donde había muchísimas hamacas, demasiadas, cientos, habíamos encontrado el paraíso en la tierra.

Todas estaban ocupadas, las personas estaban dormidas, arrulladas por las olas del mar, las palmeras hacían la sombra; encontrar una disponible fue una odisea. Finalmente, después de una hora de esperar, encontramos una disponible, yo no lo pensé solo me avente y me dormí profundamente como dos horas… La mejor siesta que he tenido por mucho tiempo. Mi amiga también se durmió. Descansamos tanto y nos recargamos de energía como para seguir hasta la noche. Este parque cierra con un espectáculo extraordinario que disfrutamos al máximo gracias a la siesta que tuvimos.

Dormir es uno de los mejores placeres de la vida, pero debería ser un derecho universal. Es una necesidad, pero debería ser prioridad, ya que en el sueño podemos encontrar muchos beneficios para nuestra salud.

Tengo varias semanas durmiendo fatal, me despierto a cada rato, batallo para poder dormirme, me paseo por toda la cama, solo estoy pensando y pensando, cada noche tengo más problemas para dormir, creo que la pandemia ha contribuido a esta situación, a veces nos empapamos de tantas malas noticias que nuestro cerebro no descansa. Mi horario de dormir es entre las once de la noche, ahora a veces son las 3 de la mañana y sigo con el ojo pelón, tengo muchas cosas en mi cabeza, he recurrido a tomar pastillas para dormir, no las utilizo a diario, pero he tenido noches muy largas.

Normalmente duermo ocho horas o más, pero descansaba mi cuerpo y mi mente, ahora me despierto cansada y sin energía. Una costumbre que tengo por años es tomar una siesta larga, recuerdo que desde que era maestra en México después de una jornada de trabajo, lo primero que hacía era dormir toda la tarde. Los fines de semana duermo un poco más, son los días donde tengo más tiempo para descansar y lo disfruto muchísimo.

Dormir es algo que disfruto, me gusta mucho, siempre tengo un libro en mi buro a un lado de cama, leo un poco y después caigo en los brazos de Morfeo. La sensación de las sabanas limpias y suaves me encanta, pero arriba de la sabana siempre hay una cobija, después un cobertor, me gusta estar bien tapada, la almohadas solo las uso para leer o cuando estoy en el celular, para dormir aviento las almohadas lo más lejos que puedo.

Si es entre semana, a la mañana siguiente sonará la alarma del celular, me quedare dando vueltas en la cama otros minutos, me tapare la cabeza y no querré levantarme, pero después de unos minutos, brincare a la regadera, ahí es donde comienza mi día laboral.

Ahora que transmito desde casa al aire en 101.1 FM a las 10:00 AM, ya estoy sentada a punto de iniciar el programa. Si es un fin de semana, no hay alarma, despierto tarde, 11:00 de la mañana o a veces más tarde, hago desayuno, me lo llevo a la cama y después de comer sigo durmiendo.

No soy fan de las rutinas ni de los procesos organizados, me aburren, me gusta más innovar, ser creativa así que ahora estoy buscando nuevas estrategias para poder dormir profundamente. Así que cada día es diferente para mí, en estos días de aislamiento social, me la paso entre la cocina, la sala, y la recamara.

Una de las cosas que he hecho es no permitir que las noticias me afecten, a veces nos preocupamos de más, otra cosa es dormir más temprano o leer antes dormir, o tal vez no utilizar el celular antes de dormir porque eso hace que tu cerebro se mantenga despierto y le cueste más trabajo relajarse y dormir.

Espero volver a poder tener un sueño profundo, poder descansar y disfrutar de las buenas siestas de esas que saben a un paseo por la playa. Ser rica y no preocuparme por nada definitivamente ayudaría bastante, que dormir otra vez pueda ser lo que más disfruto realizar diario solo o acompañada, pero mejor si alguien me abraza.

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