• jensenpaloma

ME PUSIERON EL CUERNO



Como locutora de radio tengo la oportunidad de conocer, entrevistar y presentar a cantantes, artistas y escritores. Recientemente en la cabina de Radio activa 101.1FM estuvo Enrique V. Blancas, autor del libro «PAREJAS vemos, en la cama no sabemos», esa entrevista me inspiró para compartirles el aprendizaje que obtuve al leer este libro. Aproveché el fin de semana para devorarme el texto, así soy yo cuando un libro me atrapa, lo hace con todos sus tentáculos y no dejo de leer hasta que termino el texto.

Siempre me ha llamado la atención los libros de relaciones de pareja, relaciones tóxicas, infidelidades, como superar una ruptura, relaciones por conveniencia, las trampas del amor, como no morir de amor y la lista es larga; se imaginaran por qué; pues he vivido cada una de estas experiencias en carne propia. Relaciones que han marcado mi vida de forma positiva y otras no tanto, lo que sí es un hecho es que cada persona que llega a mi vida tiene una misión. Cuando esta se cumple, esa persona está lista para irse, cuando aún no concluye regresa a mi vida.

He vivido de todo en las relaciones desde que me pinten el cuerno, y yo también lo he hecho, hasta relaciones toxicas, como dijo el autor del libro anteriormente mencionado las relaciones de pareja no son fáciles, nunca lo han sido y es cierto. Nunca nos enseñan a amar o valorar a nuestra pareja. A veces creemos que deben respetarnos por el simple hecho de ser nosotros, pero no es así, eso lo aprendí y a las duras, el respeto se gana con la confianza, el amor y la admiración.

Nadie me hablo de cómo ser mejor pareja, ni nadie me educo para ser buena amante, ni siquiera para disfrutar el amor. La vida a veces te lleva por caminos obscuros, tienes que caer muy bajo para darte cuenta que estas tocando fondo. A mis 17 años inicie mi primera relación amorosa con un chico de mi salón en 5º semestre de preparatoria, la emoción de verlo todos los días en la escuela me delataba, que hasta me levantaba temprano para llegar a la escuela antes, cosa que me descubrió con mis padres que siembre habían batallado para levantarme. Ya saben, el primer amor, el primer beso, la primera relación sexual como un cuento de princesas. En ese entonces si creía en que el príncipe azul llegaba, te robaba el corazón y en un final feliz de vivieron para siempre felices.

Que ilusa, que estúpida, que ingenua, pero la vida se iba encargar de mostrarme que no hay otra manera de despertar del sueño, hasta que todo se desmorona poco a poco , una relación de cerca de cinco años que termino para mí en una depresión de seis años , entre psicólogos, terapeutas, ayuda religiosa y hasta mudarme de ciudad.

Es ahí a mis 21 años, donde despierto de la burbuja de ensueño en la que había vivido, empieza para mí un camino de la búsqueda de información que me diera el porqué de lo que me había pasado, no lo entendía y quería encontrar sentido a como mi vida se caí a pedazos. Cosas que anos después entendí comprendí y sobre todo comprobé. El amor es una semilla que se debe regar todos los días, me llevo años llegar al libro de Gary Chapman sobre los 5 lenguajes del amor y entender que cada persona tiene su propio lenguaje para llegar a expresar el amor de modos que a veces desconocemos. No me puedo autodefinir como experta en tema de relaciones de pareja ni nada parecido, lo que si es que ahora vivo de una manera más consiente en relación al amor.

Saber que como mujer mis hormonas marcan de una manera relevante mi estado emocional que afecta mi estado físico y anímico, especialmente en tiempos donde hay cambios hormonales como la regla, en el embarazo que no es mi caso o al llegar la menopausia que aún no estoy en esta etapa. Entender que las hormonas no solo afectan mi estado emocional, sino también a la percepción y el bienestar con mi pareja. Me llevo tiempo recabar información poner más atención a mis actitudes y ser responsable de estas.

Sin embargo, cuando encontré lo que dicen Freud, Erikson, Piaget y otros psicólogos, sobre cómo afecta los hechos vividos en la infancia en nuestra vida adulta. Lo que viví en mi niñez como la falta de amor y cuidado, maltrato, abuso, miedo o inseguridad con respecto al futuro, sentimiento de culpa, no pretendo culpar a mis padres, ni nada parecido tan solo aceptar esto, como parte de mi infancia y empezar a sanar ese niño interior que para esto se requiere de mucho valor.

Todos en algún momento hemos pasado por el amor y desamor, lo único que te puedo decir es que el camino de una vida feliz en el tema de pareja es un constante aprendizaje, creo que las bases son el respeto, el sentido del humor, confianza y comunicación. El amor no se trata de cambiar al otro para que sea como uno quiera. Se trata de entender, perdonar, crecer y madurar juntos, aceptando su personalidad, respetando sus defectos y virtudes, amando al otro por quién es.

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